En esta deliberación pretendemos definir los motivos, tecnologías y fuentes sonoras (MOTEFUSO) aceptables para la producción de techno.

Propuesta de partida:

Se define “Pieza sonora de techno auténtico” o más sencillamente “tema de techno”  como un soporte grabado y reproducible por medios analógicos que contiene música techno.

Solamente serán consideradas como techno auténtico aquellas piezas sonoras cuya idealización, producción, grabación, duplicación, distribución y venta se hayan regido exclusivamente por los motivos, y usado  tecnologías y fuentes sonoras (MOTEFUSO) enumerados en el presente documento.

Motivos.

La producción de música techno no es una actividad obligatoriamente altruista. La asociación  reconoce el derecho de los productores a obtener un retorno económico, y es más, considera que la remuneración de sus miembros y de la gran mayoría de los artistas de techno es insuficiente (especialmente si tenemos en cuenta que las fuentes sonoras aceptables definidas más adelante son cada día más escasas y, por tanto, caras).

Dicho esto, el dinero debe considerarse como una necesidad, no como un motivo. Quien pretenda hacer techno con la idea de ganar dinero fracasará rotundamente, porque haga lo que haga, y por bien que lo haga, no podrá ser considerado techno.

La fama, el status social, la popularidad, el entretenimiento (o mejor dicho, el aburrimiento) tampoco son motivos aceptables, mucho menos lo son la mofa, befa, chirigota e incluso la ironía inteligente. El techno no es compatible con el humor.

Será inaceptable asimismo la intención de plagiar, o copiar sensiblemente algo que ya está hecho, exceptuándose en este caso aquellos plagios que se realicen como homenaje o el uso de estructuras rítmicas y melódicas creadas por alguno de los maestros del techno y  consideradas por tanto “standard”.

Son motivaciones aceptables la revolución, el caos social, el anti-capitalismo, la lucha racial, la lucha contra la industria discográfica, el futuro de la humanidad, el amor, la paz mundial y la unión de los hombres y las máquinas.

Tecnologías y fuentes sonoras.

Es aceptable cualquier tecnología y fuente sonora en la que la señal de sonido se genere, modifique y transmita íntegramente por medios analógicos, es decir, no sea convertida a datos binarios. Nótese que es apropiado el uso de computadores u otros equipos digitales siempre que se cumpla la anterior regla.

Del mismo modo, y teniendo en cuenta el maifiesto de Underground Resistance en el que se dice textualmente:

Urgimos a todos los hermanos y hermanas del underground a crear y trasmitir los tonos y las frecuencias sin importar cuan primitivos son sus medios.

Son aceptables tecnologías y fuentes sonoras ancestrales como tambores, congas, cencerros o palos y piedras, si bien serán consideradas de mayor valía aquellas obras producidas en su mayor parte con instrumentos electrónicos analógicos fabricados en la segunda mitad del siglo 20 o de construcción artesanal.

El uso de “samples” será aceptable siempre que se obtengan de un soporte analógico, sin importar si el material sampleado cumple las reglas descritas anteriormente.

Esta propuesta será sometida a deliberación por un periodo indeterminado durante el cual serán tenidas en cuenta y analizadas las aportaciones de los simpatizantes, remitidas a través del área para comentarios creada a tal efecto.

Las aportaciones, propuestas de enmienda y matizaciones de los miembros se comienzan recibir en la fecha de publicación y serán recogidas mas adelante:

[04/10/10 – Propuesta de enmienda – Autor: CHH]

[CHH] recuerda que la fuente sonora conocida como Roland TR-909 utiliza samples digitales de 6 bits para la generación de los sonidos cymbal y hi-hat. Educadamente hace notar al consejo que este hecho la invalidaría como fuente aceptable, invalidando al tiempo cerca del 70% de lo que conocemos por techno.

[CHH] sugiere que se modifique la propuesta de modo que se admitan fuentes sonoras que utilizan tablas de ondas si , y solo si, el tratamiento posterior del sonido es puramente analógico.

[04/10/10 – Propuesta de enmienda – Autor: SN]

[SN] advierte a los honorables miembros del consejo que un tema recurrente y fundamental en el techno es la unión entre sonido, hombre y máquina, o como lo diría el propio Derrick May,

the transference of spirit from the body to the machine is often a central preoccupation; essentially an expression of technological spirituality.

[SN] Propone por tanto declarar la unión entre sonido, hombre y máquina como motivo necesario para la producción de techno, siendo el resto contingentes.

Esto obligaría también a revisar las fuentes sonoras aceptables pues, aun a riesgo de contradecir a Underground Resistance, a este miembro le cuesta aceptar la unión hombre-cencerro como válida. Una máquina debe tener circuitos, válvulas, lucecitas…

[SN] sugiere que se acepten solamente como fuentes sonoras válidas aquellos instrumentos alimentados eléctricamente, analógicos o no, fabricados después de 1940 y capaces de transmitir ondas sonoras a través de un cable (no solamente reproducirlas en el ambiente)

[06/10/10 – Propuesta de enmienda – Autor: RS]

Hacer techno requiere sacrificios. Y cualquier novato que quiera hacer techno usando medios digitales como tarjetas de sonido y cualquier tipo de dispositivo que incluya convertidores analógico-digitales o digital-analógicos no está sino ensuciando los principios fundamentales de la producción musical. Porque al convertir en sonido en números, se pierde toda su capacidad sagrada de comunicación.

Incluso entre los que supuestamente son los más auténticos productores (respect for Mr. De La Calle) hay muchos que, por desconocimiento o con mala fe, ensucian sus temas con efectos digitales, y esta deliberación estaría del todo incompleta sino excluyera aquellos procesos de transformación del sonido que convierten la onda sonora en vulgares bits, para multiplicarlos y hacerlos pasar por burdas ecuaciones que jamás podrán sustituir a los auténticos efectos analógicos, tipo pedales BOSS y similares. Los únicos delays aceptables son los que usen circuitos del tipo bucket-brigade device y, eso ya rozando el límite de lo permisible, puesto que jamás sonarán ni la mitad de bien que un inimitable echo de cinta como el Space Echo de Roland.

En lo que a Reverbs se refiere, hemos vivido en los últimos años un boom de patéticas reverberaciones digitales. Y no me refiero a los malditos plugins, sino a las reverbs de hardware que no son sino plugins disfrazados de máquina, ya que en su interior no hacen sino trabajar con fórmulas y algoritmos que destrozan el sonido y crean un efecto totalmente plano que sólo engaña a los menos experimentados. No hay ninguna diferencia entre la pérdida de calidad producida al pasar un tema a CD y la que ocurre al digitalizar el sonido para que un burdo chip lo procese con sus algoritmos, que no son sino sumas, restas y multiplicaciones de números… nada de música, sólo fríos números sin vida ni expresión.

Al analizar una unidad de efectos mal llamada “hardware” como un Eventide Harmonizer, podemos observar que en sus circuitos se encuentra el inefable esquema A/D-DSP-D/A que la industria nos ha impuesto desde los 90, al igual que el CD, el MP3, el MP4 y dentro de unos años, el MP5 que suena todavía peor.

Atención, hay que analizar bien las unidades de efectos que tenemos en nuestros estudios de auténtico techo. Por ejemplo, en mi estudio dispongo de un Space Echo RE-501 que proporciona Chorus, Echo y Reverb sin circuito digital alguno. ¡Eso es un auténtico multi-efectos, que dispone incluso de entradas y salidas balanceadas!

Si sois auténticos productores de techno y no niñatos delante de un ordenador, también podéis disfrutar de auténtico sonido de reverb analógico con piezas como una EMT, pero el modelo 140, ya que el 250 tiene conversores y una parte digital que destroza el sonido, como es de esperar.

En definitiva, sólo un inútil puede ser incapaz de distinguir la pérdida de calidad y las frecuencias que se pierden al convertir el sonido natural de un oscilador en un vómito digital de números que recortan la pureza de la auténtica música techno.